Enviamos a nuestros hijos al centro de ajedrez, aquí lo primero es preguntarles si les gusta, o bien darles una idea de que se trata el juego, lo conveniente es buscar en algún libro información sobre el tema, no me gusta recurrir a la internet ya que mucha información no es la correcta, lo mejor son los libros.
Si no tenemos idea de lo que es el ajedrez, lo mejor es dejar que los entrenadores hagan su trabajo, hay que recordar que una cosa es ser entrenador y otra muy diferente ser profesor o psicólogo. no esperemos que estos realicen milagros.
Primer paso.
Todos queremos ver a nuestros vástagos como campeones, pero que hacemos por que lo consigan? Lo primero es hacerlos consientes de que una partida de ajedrez es una guerra en la que tenemos que destrozar al oponente sin darle respiro. Aquí lo importante es ganar, para competir hay otras actividades.
Segundo paso.
Exigir al jugador que de todo lo que tiene, no hay limitaciones, si se tiene la capacidad para jugar, tenemos que explotarla al máximo, no permitirles faltas a entrenamientos, hacer que resuelvan los ejercicios que se le indican y trabajar en casa como cualquier actividad de estudio.
Tercer paso.
Obligarlos a participar en torneos, solo la competencia les permitirá demostrar el carácter que se forma en la competencia, a mas torneos mejorará su capacidad competitiva y eliminará el nerviosismo que se tiene al inicio.
Cuarto paso.
Si su hijo pierde una partida, no lo justifique, no menosprecie tampoco su trabajo y trate de indagar en donde estuvo el error para que lo corrija en el siguiente encuentro.
Quinto paso.
Deje que sea independiente, en el torneo déjelo solo, de esta forma sentirá la presión del torneo, no de usted.
La carrera de un ajedrecista comienza a temprana edad, y el ajedrez no es un deporte, es una disciplina formativa, considere este último concepto para que saque el mejor provecho.
Saludos
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